SERVICIOS PROFESIONALES PARA EMPRESAS


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martes, 10 de junio de 2014

El ICO lanza los fondos de incubación para financiar la creación de pymes

El Instituto de Crédito Oficial lanzó el año pasado, a través de su Sociedad Gestora de Capital Riesgo Axis, FOND-ICO Global, el primer fondo de fondos público español, dotado con 1200 millones de euros | Además, el presidente de la entidad financiera del Estado, Román Escolano, anunció recientemente la próxima emisión de los llamados Fondos de Incubación para financiar los primeros pasos en la actividad de las pequeñas y medianas empresas españolas.
El nuevo producto se emitió con el objetivo de participar en más de cuarenta fondos privados de capital riesgo y movilizar así unos 5.000 millones de euros a lo largo de los próximos cuatro años.
Sin embargo, el éxito obtenido ha sido sorprendente, hasta el punto de que el importe objetivo de los fondos seleccionados en la primera convocatoria ha sido de 685 millones de euros, lo que superó ampliamente los 447 millones levantados por todas las Entidades de Capital Riesgo de España en todo el año 2012, según datos de la Asociación Española de Sociedades de Capital Riesgo (Ascri).
Respecto al ejercicio en curso, el presidente del ICO, Román Escolano ha destacado que la segunda convocatoria cerrada hace unas semanas ha despertado un interés incluso mayor que la primera. “En la actualidad se están valorando las candidaturas presentadas, veinticuatro en total, quince de capital expansión y nueve para venture capital”, afirmó.
El consejo de administración de AXIS, la compañía de Capital Riesgo participada al cien por cien por el ICO, que se celebrará el próximo martes, aprobará los compromisos en los fondos ofertados, cuatro para cada una de las dos categorías y con posterioridad a la celebración del consejo Román Escolano dará a conocer los resultados informando de las entidades que han sido seleccionadas y los importes globales de los mismos.
El lanzamiento de la tercera convocatoria está previsto para el próximo 11 de julio, fecha en la que se publicarán las bases. Los candidatos tendrán de plazo hasta el 12 de septiembre para poder presentar sus ofertas con la documentación requerida.

Dos nuevas categorías

En esta tercera convocatoria está previsto lanzar dos nuevas categorías: fondos de deuda y fondos de incubación. Esto se trata de una novedad, ya que en las convocatorias anteriores no se habían incluido estos dos tipos de fondos.
Los fondos de incubación son fondos que intervienen en las etapas más iniciales de creación de las empresas, mientra que los denominados fondos de deuda pueden ser desde deuda senior hasta deuda subordinada. Pero en ambos casos, la normativa exige que deberán ser Sociedades Gestoras de Capital de Riesgo, sometidas a supervisión para poder presentarse.
Durante este año se lanzará la cuarta convocatoria para la selección de este tipo de recursos que pueden servir como opciones aún vírgenes y diferentes a los créditos bancarios, en un momento en el que las entidades todavía no creen que la demanda muestre la necesaria solvencia. La mencionada cuarta convocatoria tendrá lugar el 28 de noviembre.
El presidente del ICO que inaguró la semana pasada en Barcelona el Congreso anual de la Asociación Española de Capital Riesgo destacó en su intervención la importancia del capital riesgo para impulsar el crecimiento económico y potenciar el acceso de las empresas a vías de financiación alternativas con gran implantación en otros países.
Resaltó también Román Escolano que la cooperación público-privada llevada a cabo a través de FOND-ICO Global confirma el éxito de este tipo de esquemas, corroborando que ha resultado ser un referente en el mercado de capital riesgo en nuestro país, en línea con lo que se está desarrollando desde hace tiempo con notable éxito en Israel, Reino Unido y Estados Unidos.

lunes, 6 de enero de 2014

Descubre todas las ayudas para tu empresa en 2014

  Las subvenciones públicas –europeas, estatales, autonómicas, préstamos blandos o a fondo perdido– son una de las principales fuentes de financiación de las que beben los emprendedores  | Aunque no son pocos los que huyen de las subvenciones públicas, lo cierto es que estos incentivos pueden servir de trampolín para muchos emprendedores que necesitan un capital extra que no pueden conseguir a través de recursos propios ni de inversores privados.

Hay una gran variedad de ayudas: europeas, estatales, autonómicas, a fondo perdido, préstamos blandos, por sectores, para fomentar la contratación, etcétera.
Aquí se citan 20 de las que se concederán el próximo año:

HORIZON 2020 Es un programa que ofrece la Unión Europea (UE) orientado a la generación, desarrollo y consolidación de nuevas empresas innovadoras. Una de las principales novedades de esta iniciativa es el Instrumento Pyme, que contará con 2.700 millones de euros en el periodo 2014-2020 para financiar nuevos proyectos empresariales.

COSME El Programa para la Competitividad de las Empresas y para la pyme (Cosme) 2014-2020, ayuda a los emprendedores y las pymes a empezar a operar, acceder a financiación e internacionalizarse, además de apoyar a las autoridades a mejorar el entorno empresarial y facilitar el crecimiento económico de la UE. Esta iniciativa está dotada con 2.300 millones de euros.

APATENT BOX Es un incentivo fiscal surgido en la UE con el objetivo de promover la I+D+i en el sector privado. Se trata de una reducción a efectos tributarios de los ingresos obtenidos de la cesión del derecho de uso o explotación de patentes y otros activos intangibles creados por una empresa en el marco de una actividad innovadora. De momento, en España son pocas las compañías que lo han utilizado a pesar del importante ahorro en el Impuesto sobre Sociedades, que es compatible con otras ayudas y deducciones fiscales.

ENISA La Empresa Nacional de Innovación (Enisa) lanza cada año un préstamo participativo para apoyar la puesta en marcha de proyectos en el ámbito de las nuevas tecnologías. El importe asciende a un máximo de 300.000 euros.

ICO Esta línea de crédito, que se articula a través de las entidades de crédito, está orientada a autónomos y empresas . Las entidades no pueden cobrar comisiones. El importe máximo asciende a 10 millones de euros.

ICO SGR Financiación a autónomos y empresas españolas o mixtas con capital mayoritariamente español que cuenten con el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) o de la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (Saeca). La tramitación se realiza a través de las entidades de crédito. El importe máximo por cliente es de hasta un millón de euros para operaciones avaladas al cien por cien por la SGR, y hasta 60.000 euros para operaciones avaladas en un 50% por la SGR o la Saeca. Se podrá formalizar hasta el 16 de diciembre de 2013.

PROGRAMA NEOTEC El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) convoca, de nuevo, este programa para la creación de empresas y mejora de las estructuras de pymes de base tecnológica con menos de seis años. Las start up tendrán que presentar un plan de empresa a cinco años y CDTI podrá financiar como máximo los dos primeros desde la fecha de solicitud de la ayuda.

EXPORTACIÓN Esta línea ICO está dirigida a apoyar la exportación a medio y largo plazo de las empresas españolas. El importe máximo por cliente asciende a 25 millones de euros en una o varias operaciones.

INNOVACIÓN Prácticamente todas las comunidades autónomas cuentan con ayudas y subvenciones para la creación de empresas innovadoras, financiando, generalmente, entre un 15% y un 40% (en algunos casos hasta un 70%) de nuevas estructuras productivas.

EMPLEA Se ha aprobado la convocatoria del año 2014 para la concesión de ayudas Emplea, para titulados universitarios y no universitarios con formación profesional de grado superior o equivalente, dentro del programa estatal de Programación del Talento y su Empleabilidad en el marco del plan nacional de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2013-2016. El plazo para la presentación de solicitudes para recibir esta ayuda se abrirá el 22 de diciembre de este año y se cerrará el próximo 20 de enero de 2014.

PROGRAMA IDEA Esta ayuda está dirigida a la innovación y mejora de estructuras de empresas de cualquier sector afincadas en Andalucía.Es un préstamo participativo cuya convocatoria está abierta hasta el 31 de diciembre de 2013.

MADRID EMPRENDE Se han abierto las plazas para optar a la convocatoria de 2014 de la ayuda para subvencionar el 50% de la cuota mínima de autónomos, bonificada por otras administraciones, para jóvenes emprendedores menores de 30 años. El plazo de solicitud finaliza el 30 de junio de 2014.

AVALMADRID A través de los acuerdos que esta institución mantiene con las entidades financieras, las empresas y autónomos se pueden beneficiar de condiciones preferentes en las líneas de crédito (tanto en tipos de interés, plazos y comisiones). Los emprendedores deberán aportar, al menos, el 25% de recursos propios de su plan de inversión. El leasing y el préstamos son los dos tipos de financiación.

FOMENTAR EL EMPLEO El impulso de la contratación es uno de los objetivos que persigue tanto el Gobierno como las autonomías. Una de estas iniciativas es la que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Barcelona, que ha ampliado hasta el 31 de diciembre de 2014 la concesión de subvenciones a empresas y entidades para fomentar el empleo estable.

AUTOEMPLEO Se ha ampliado el plazo– al 30 de abril de 2014– para la convocatoria de las subvenciones para el fomento del autoempleo en Extremadura.

EMPRENDE LANZAROTE Hasta el 27 de enero de 2014, las personas que inicien o hayan iniciado una actividad empresarial en Canarias podrán solicitar estas subvenciones, que en 2013 estaban dotadas de 59.000 euros.

JÓVENES Ésta es sólo una iniciativa más para fomentar el empleo para los jóvenes. El departamento de Empresa y Empleo de Cataluña lanza las subvenciones para el programa Hacemos empleo para jóvenes. De momento, están presupuestados 7.766.830,80 euros para 2014.

REHABILITACIÓN El Gobierno vasco pone en marcha las ayudas para el alquiler y la rehabilitación de establecimientos comerciales y empresas en el término municipal de San Sebastián.

MICROCRÉDITOS Hasta el 31 de diciembre del año en curso, los vecinos desempleados de Navarra podrán adherirse a este programa que concede tres microcréditos para que puedan establecerse como autónomos.

LOCAL Muchos municipios también están poniendo en marcha ayudas para avivar su tejido empresarial. Un ejemplo es Torrelavega, que contempla subvenciones destinadas a la compensación en un 50% del Impuesto de Bienes Inmuebles o del local del alquiler durante el primer año, con un máximo de 5.000 euros por empresa.

viernes, 3 de enero de 2014

Se acabaron las ayudas a los trabajadores despedidos de las empresas de menos de 25 trabajadores

  El pasado miércoles 10 de Diciembre se aprobaba una de las enmiendas introducidas en los Presupuestos Generales del Estado con mayor impacto en las pymes, y más concreto, en las empresas de menos de 25 trabajadores y que, sin embargo, más inadvertidas han pasado entre las noticias en los medios de comunicación.
Se trata de la eliminación de un artículo del Estatuto de los Trabajadores que permitía que el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) pagase hasta ocho días por año de los despidos objetivos en las empresas de menos de 25 trabajadores. Una enmienda que, según las empresas, aumentará la conflictividad entre los trabajadores.
En concreto, la enmienda 2.997 modifica el artículo 33.8 del Estatuto de los Trabajadores, en el que hasta ahora se establecía lo siguiente:
En los contratos de carácter indefinido celebrados por empresas de menos de veinticinco trabajadores, cuando el contrato se extinga por las causas previstas en los artículos 51 y 52 de esta Ley o en el artículo 64 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, el Fondo de Garantía Salarial abonará al trabajador una parte de la indemnización en cantidad equivalente a ocho días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores al año. No responderá el Fondo de cuantía indemnizatoria alguna en los supuestos de decisiones extintivas improcedentes, estando a cargo del empresario, en tales casos, el pago íntegro de la indemnización.
En definitiva, se trata de una ayuda al despido que está pagada con las contribuciones empresariales; una disposición recogida en el Estatuto desde hace casi 30 años y que el Gobierno elimina con el objetivo de desincentivar el despido y fomentar el mantenimiento del empleo. Sin embargo, los agentes sociales sospechan que la motivación real de esta medida sea la del ahorro.
Una medida sacada de la manga por sorpresa y sin el consenso de los agentes sociales que puede aumentar la conflictividad interna de las pequeñas empresas de menos de 25 trabajadores, muchas de las cuales han sido golpeadas con gran fuerza por el descenso en la demanda interna y la restricción del crédito.

martes, 17 de diciembre de 2013

El Gobierno reduce la discrecionalidad en la concesión de ayudas por reestructuración de empresas

     El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un Real Decreto que actualiza la regulación de las ayudas extraordinarias que se conceden a trabajadores para paliar las consecuencias sociales en los procesos de reestructuración de empresas en crisis, según ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta ha explicado que la Orden Ministerial que regulaba estas ayudas era de 1995 y no estaba adaptada a la Ley General de Subvenciones, por lo que el Real Decreto aprobado hoy responde a un mandato legal.
Sáenz de Santamaría ha señalado que la norma aprobada este viernes establece una regulación más “clara” de las ayudas que se pueden solicitar, que son de concesión directa, con lo que se reduce “el margen de discrecionalidad” que tiene la Administración para decidir o no su concesión.
Las ayudas reguladas por este Real Decreto son ayudas extraordinarias destinadas a atender situaciones de urgencia y necesidad sociolaboral, dirigidas a paliar las consecuencias sociales derivadas de los procesos de reestructuración de empresas.
De acuerdo con la norma aprobada hoy, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, con cargo a los correspondientes programas presupuestarios, podrá conceder en cada ejercicio presupuestario varias modalidades de ayudas.
Así, se podrán otorgar ayudas cuando en el acuerdo alcanzado en el periodo de consultas del procedimiento de despido colectivo se incluya la constitución de un plan de rentas, que podrá consistir en el pago de un subsidio o de una cantidad destinada al pago por el trabajador del convenio especial con la Seguridad Social. En este caso, la aportación del Ministerio de Empleo y Seguridad Social al plan de rentas, no podrá superar en su conjunto el 40% del importe total del mismo.
Las ayudas se podrán conceder directamente a los trabajadores despedidos en el supuesto de que se haya extinguido la relación laboral de los trabajadores conforme a lo previsto en la Ley Concursal, o se haya decretado la insolvencia total o parcial de la empresa y se acredite que no ha pagado las indemnizaciones legales por despido. Dichas ayudas serán compatibles con las prestaciones del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) a que tengan derecho los beneficiarios como consecuencia de la insolvencia de su empresa.
También podrán concederse directamente a los trabajadores, en régimen de pago único, ayudas extraordinarias por una cuantía equivalente a la reposición de las prestaciones contributivas por desempleo consumidas durante los períodos de suspensión de los contratos o de reducción de jornada, siempre que no se tenga derecho a las mismas en virtud de cualquier otra norma.
Podrán ser beneficiarios de estas ayudas extraordinarias los trabajadores despedidos de acuerdo con los artículos 51 y 52.c) del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, así como los trabajadores cuyo contrato de trabajo se extinga conforme a lo previsto en la Ley Concursal.
Los requisitos para poder beneficiarse de estas ayudas pasan por tener una antigüedad mínima en la empresa o grupo de empresas de dos años (en el caso de trabajadores a tiempo parcial o fijos discontinuos la antigüedad se computará desde la fecha de ingreso en la empresa hasta la fecha del despido), y encontrarse en situación legal de desempleo en el momento de concesión de la ayuda.
A aquellos trabajadores que se encuentren incluidos en un plan de rentas y que estén desempeñando una actividad remunerada en el momento de la concesión de la ayuda, se les podrá reconocer el derecho a la misma, pero su cobro quedará suspendido hasta que el trabajador se encuentre en situación legal de desempleo.  (EUROPA PRESS)
 

lunes, 17 de junio de 2013

¿Por qué más de un 70% de las solicitudes de crédito a las pymes son desatendidas?


Venga usted con un proyecto, sea cual sea, y nosotros se lo financiaremos; esa solía ser una de las frases más habituales que se podían escuchar en cualquier entidad bancaria en el año 2006 y 2007. Tan solo había que acudir con un plan de negocio a nuestro entidad bancaria de confianza y ésta nos financiaba nuestro proyecto empresarial. Eran épocas de vacas gordas que, por el momento, están bastante lejos de reproducirse.
Y es que, cinco años después de que explotara la burbuja inmobiliaria y, por tanto, de que se comenzara a gestar una de las mayores crisis de la historia reciente de España, las entidades bancarias siguen sin otorgar crédito a las pymes. Los bancos privados atienden, tan solo, el 20% de las solicitudes de crédito que les hacen las empresas, mientras que las entidades nacionalizadas atienden únicamente el 30%. Unas cifras que nos alejan de lo que debería ser razonable para garantizar su estabilidad financiera.
La demanda interna, paralizada; los tipos impositivos, cada vez más elevados; las deducciones en el Impuesto de Sociedades, reducidas… A nadie le cabe ya duda de que los balances empresariales están muy resentidos y, ante este panorama, las entidades financieras han elevado mucho sus exigencias para conceder préstamos, hasta tal punto de reducir el crédito al sector privado de manera drástica.
Pero, ¿es posible que el 70% de las pequeñas empresas sean insolventes? Si esto fuera así, ya habrían tenido que cerrar sus negocios. Hay más causas que explican la falta de crédito; en concreto, el fenómeno que se conoce como Crowding out o efecto desplazamiento, que consiste en que los recursos financieros se trasladan al sector público en lugar de utilizarse para financiar proyectos realmente productivos.
Como podemos ver en la gráfica que se adjunta a este artículo, desde 2008, año en que comenzó la crisis, el crédito se ha desplazado desde el sector privado hacia el sector público con el objetivo de financiar el excesivo déficit existente. Es decir, el sector público ha acaparado recursos de los ahorradores para financiar su gasto, traducido por lo general en gasto corriente (prestaciones por desempleo, intereses de la deuda…) y, por tanto, improductivo.
Además, el estado parte con una serie de ventajas con respecto a las pequeñas empresas. Por un lado, su deuda proporciona mayor rentabilidad y un menor riesgo; los bonos del Tesoro sirven como colateral para posteriores peticiones de liquidez al Banco Central Europeo y, además, no tienen que dotar reservas. Es decir, el negocio es redondo, sobre todo teniendo en cuenta que reciben liquidez del BCE al 0,5% y lo invierten en deuda del Tesoro con rentabilidades en torno al 4-5%.
De ahí que desde Europa se esté insistiendo tanto en rebajar el déficit. Si los gastos siguen aumentando, el Estado va a seguir financiándose en los mercados, eliminando de esta manera del círculo del crédito a las pymes y obligándoles, por tanto, a realizar verdaderos esfuerzos para mantener su negocio en pie. Por tanto, es necesario, no ya solo solucionar el problema financiero, sino también reducir el déficit público si de verdad queremos que nuestras pymes vuelvan a tener acceso al crédito.

viernes, 14 de junio de 2013

15 formas de financiarse sin crédito bancario


La tesorería de las pymes atraviesa uno de sus peores momentos, lastrada por la coyuntura actual, en la que el consumo se frena un 10,9% respecto al año anterior y el crédito bancario a las empresas cae un 6,9%, según los datos difundidos por el Banco de España esta semana | Pero las empresas pueden recurrir a otras alternativas para aliviar su situación económica y poder acometer inversiones.
EXPANSIÓN ha identificado los quince principales cauces para acceder a nuevos instrumentos de financiación que aspiran a paliar la sequía del crédito bancario.

1. Créditos ICO por valor de 23.000 millones
En diciembre de 2012, el Gobierno puso 23.000 millones a disposición de las empresas a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), de los que 10.000 se podrían dedicar en exclusiva a las pymes. Hasta marzo, apenas se han utilizado 1.409 millones, pero el objetivo de Economía es agotar la cifra total y ampliarla. Si se cumplen las previsiones del Ejecutivo, éste calcula que las empresas ahorrarán 3.800 millones al año en intereses. Cualquier emprendedor puede solicitar estos préstamos en las entidades financieras adscritas. Precisamente ayer, el ICO publicó ayer su nuevo catálogo de ayudas, que comprende líneas para exportadores a corto plazo y medio-largo, tanto para compradores como para suministradores (25 millones), líneas para inversiones internacionales (20 millones) y garantías internacionales. Además, las nuevas empresas y aquellas que apuestan por determinados sectores, como nuevas tecnologías, la enegía verde, el sector biosanitario y la exportación.
2. Avales públicos de hasta 3.000 millones de euros
Una forma de mejorar la capacidad financiera de las empresas es avalarlas para que puedan conseguir crédito. Hasta el momento, hay aprobados 600 millones en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, pero el Gobierno aumentará la cifra hasta los 3.000 millones. Estos avales se conceden a través de entidades públicas como Cesce y Cofides y se dedican a cubrir los riesgos de determindas inversiones o de la exportación, con el objetivo de dar liquidez a las compañías hasta que pueden materializar los resultados de sus ventas. También tienen la finalidad de cubrir los riesgos políticos de ciertos países.
3. Aumento del capital para reafianzar los avales
La Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa) aumenta este año su capital en 32 millones, lo que incrementará la capacidad que tiene para cubrir el riesgo de las Sociedades de Garantía Recíproca. Estas Sociedades son entidades públicas aglutinadas en la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar) que se convierten en socios para un proyecto determinado. El contrato entre Cersa y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) para que este asuma en su cartera los reafianzamientos a las empresas españolas (286 millones en 2012) se ha renovado hasta 2014.
4. 50 millones en capital riesgo
El Estado ha creado dos fondos más de capital riesgo que aglutinan más de 50 millones. El objetivo es hacer que estos fondos compitan entre sí por las oportunidades de inversión más suculentas. Se trata del Fondo Isabel la Católica European Angels Fund (dotado con 30 millones, gestionado por el FEI) y el Spain Start-up Coinvestment Fund (20 millones), que se incluirán entre todas las gestionadas por el fondo de fondos Fond-ICO Pyme que, desde 2009, está dotado con 422 millones de euros. Entre los 19 fondos gestionados se incluyen algunos especializados en los primeros estadios de una empresa, nuevas tecnologías, energías verdes, biosanitarias, spin-off de centros universitarios e inversión en Europa del Este. El objetivo es que el track record de cada gestor avale su trabajo y le sirva al fondo para captar una mayor cantidad de fondos en el futuro.
5. 126 millones para engrasar la renta fija
La Empresa Nacional de Innovación (Enisa) queda reforzada con 126 millones de euros. Enisa destina 140 millones de euros al año en préstamos, y cerca de 30 millones son para emprendedores. Pero, además el presupuesto extra del que disfruta este año se dedicará, sobre todo, a financiar la salida de muchas empresas al Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), de forma que se dé liquidez en el mercado de títulos y se limen los costes y se equiparen con los de los pagarés de empresas grandes.
6. 200 millones en bonos de internacionalización
El ICO y la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) emplean 100 millones más cada uno en 2013 que el año anterior, ya aprobados entre marzo y abril, para compañías exportadoras. El objetivo es desarrollar cédulas y bonos de internacionalización, que avalan a las empresas que quieren exportar hasta que consigan materializar los beneficios de sus negocios. No obstante, de los tres millones de empresas que hay en España, apenas 800 cumplen los requisitos de saneamiento y orientación al mercado exterior que se exigen.

7. Coinversión a través del ICO

Este organismo acredita a inversores homologados y coinvertirá la misma cantidad que ellos en una empresa, hasta un total de 75.000 euros por cada compañía. Esta semana el Fond-ICO Global se inscribió en la Comisión Nacional del Mercado de Valores y está dotado con 1.200 millones de euros, con los que espera alcanzar una inversión privada de 1.800 millones de euros.
8. Red Nacional de Incubadoras
Los emprendedores disfrutarán de una Red Nacional de Incubadoras (RNI), lo que permitirá facilitar los primeros pasos de unos proyectos seleccionados y aligerar determinados costes, como los administrativos o de asesorías. Ya se ha puesto fecha al proceso y las primeras licitaciones para empresas se producirán en el segundo semestre de 2013.
9. Exenciones para las ganancias en el MARF
Para aumentar la afluencia de capitales al Mercado Alternativo de Renta Fija, las aseguradoras y los fondos de pensiones podrán invertir hasta un 3% de su patrimonio en este nuevo mercado. Para favorecer la inversión institucional y a largo plazo, las ganancias que se obtengan en este mercado quedarán exentas de pagar el Impuesto de Sociedades por esa cuantía.
10. Potenciar la plataforma SEND para la negociación de títulos en el MARF
En este mercado de bonos corporativos, las emisiones de deuda ya pueden superar el patrimonio neto de las empresas. Sin embargo, deben contar con otros requisitos, como que la ratio deuda financiera/Ebitda sea inferior al 3,5 o facturar al menos 12 millones, tener unos beneficios crecientes y vocación exterior. Se potenciará el Sistema Electrónico de Negociación de Deuda (SEND) como plataforma para negociar los pagarés y bonos de renta fija entre los inversores minoristas, de forma que una casación de órdenes más rápida aligere los costes de las transacciones y aporte liquidez al nuevo mercado.
11. Más facilidades para la compra y venta de pagarés en el MARF
Se facilitarán las emisiones dentro de este mercado (evitando pasar por el folleto de la Comisión Nacional del Mercado de Valores), lo que aligera los costes. Además, el ICO dispone de una nueva línea de crédito para financiar la adquisición de pagarés y bonos, aunque la cuantía todavía no está fijada. Con todo, el Gobierno espera movilizar 3.300 millones en el Mercado Alternativo de Renta Fija.
12. Beneficios a los Business Angels
Los business angels se benefician de deducciones fiscales del 20% de la inversión inicial, por un total de hasta 20.000 euros en un año en la cuota nacional del IRPF. Además, los beneficios que se reinviertan, en la misma o en otras compañías jóvenes, estarán exentos del pago de impuestos, siempre que los fondos propios de la empresa no superen los 200.000 euros. También se impulsará la creación de redes de emprendedores.
13. Ley Ascensor para pasar el Mercado Alternativo Bursátil al Mercado Continuo
Las empresas podrán contar con una Ley Ascensor para facilitar la evolución desde el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) al Mercado Continuo y viceversa. Limar los costes de transitar entre la primera categoría y la división de honor serviría para rebajar los gastos de las empresas con menor volumen de negociación (accediendo al MAB) y dar mayor facilidad para hacer ampliaciones de capital a las empresas más activas, dentro del Mercado Continuo, donde sus títulos tendrán un mayor volumen de negociación.
14. Préstamo del Banco Europeo de Inversiones
El ICO amplía su crédito gracias al Banco Europeo de Inversiones (BEI), a través de los préstamos que recibe de él. Rajoy pidió esta semana que los préstamos que el BEI concede a las pymes europeas se triplique, hasta los 30.000 millones y Francia y Alemania declararon ayer su intención de crear acelerar la creación de un fondo europeo con el que pueden llegar a movilizar hasta 6.000 millones para las pequeñas y medianas empresas con los que también se impulsará el empleo juvenil.
15. La implicación del Banco Central Europeo
Por último, el el Banco Central Europeo (BCE) se ha comprometido a facilitar la liquidez de las pequeñas empresas europeas, sobre todo las de los países periféricos y está estudiando la forma de lograrlo.
Se baraja la opción de que el BCE compre directamente titulizaciones de deuda en manos de las entidades públicas. Otra opción, y la que más expectativas suscita es que el BCE aumente la valoración de los préstamos a pymes. Estos créditos no son muy suculentos porque la banca apenas obtiene un 40% de su valor cuando los deposita como colateral en el BCE, mientras que consigue un 95% de los bonos de deuda pública.
Esto pone en desventaja a las pymes, agravando el efecto crowding out. Para ello, se plantea que el Instituto de Crédito Oficial ponga una parte del dinero como garantía. Facilitar la compra de los pagarés de las pymes no sólo tendría un efecto multiplicador sobre la liquidez, sino que también rebajaría la prima de riesgo que sufren las pymes respecto a las grandes empresas y aliviaría los costes de sus emisiones de pagarés.Expansión.com

lunes, 25 de marzo de 2013

¿Cómo negociar una financiación corporativa efectiva en tiempos de crisis económica?



El corte de líneas de financiación que las entidades financieras aportaban a las empresas han provocado que muchas se vean abocadas a acometer procesos de financiación o, al menos, de reordenación de sus estructuras financieras para evitar la aparición de problemas de liquidez. Una labor compleja que, si no se realiza correctamente, conlleva sacrificar gran parte de su patrimonio empresarial.

Estos procesos de reestructuración de deuda corporativa “suelen comenzar con la constatación de una previsible falta de liquidez en el corto-medio plazo”, apunta Andrés Lorrio, socio de Bird&Bird. Salvo casos de notoria inviabilidad, “la compañía procede a analizar, internamente, alternativas para enfrentarse a al falta de tesorería, como el calendario de próximos vencimientos de deuda y aquellos activos libres susceptibles de ser ofrecidos en nueva garantía. Y, todo ello, se presenta a las entidades financiadoras como piedra angular de un plan de reestructuración que permita la viabilidad de la compañía”, explica.

Ante la gran cantidad de empresas que en la actualidad tienen que recurrir a procesos de financiación, Unidad Editorial Conferencias y Formación ha organizado, para el próximo 25 de abril, la conferencia ‘Refinanciación y reestructuración de deuda corporativa’, donde se analizará la situación del sector y, sobre todo, se estudiarán y expondrán las soluciones más eficaces para las compañías.

La duración y el coste de estos procesos de refinanciación, indica Lorrio, “varía dependiendo del tamaño y la complejidad de la financiación”. Generalmente, explica, “la compañía contactará primero a aquel o aquellos acreedores con quienes tenga un especial trato o vinculación para analizar conjuntamente la situación”. Y, en las grandes financiaciones, añade, “suele intervenir un banco de inversión que canalizará la relación con todos los acreedores. Dada la complejidad del proceso y el número de partes involucradas, la labor de la una entidad coordinadora es clave para agilizar el proceso (denominado ‘Steering Commiittee’)”.
A continuación, sigue explicando Lorrio, “se abre un proceso de varios meses de negociación de un ‘term sheet’, plazo durante el cual, además, las entidades llevarán a cabo una ‘due diligence’ legal y financiera de la compañía y de las hipótesis de dicho plan de negocio”. Debido a que el proceso de negociación puede alargarse varios meses, añade, “es importante obtener un compromiso de espera por parte de aquellos acreedores cuyos vencimientos sean inminentes para no frustrar las expectativas de un acuerdo”.

“La necesidad del plan de viabilidad y la posibilidad de solicitar al juez la imposición de espera a determinados acreedores ha sido recogida en las últimas reformas de la Ley Concursal”, asegura.

¿Ayuda realizar un IBR (Independent Business Review)? “El plan de negocio es la clave y el punto de partida para afrontar un proceso de este tipo. Y, la validación de dicho plan por un experto independiente es fundamental, no sólo desde el punto de vista financiero sino también desde un punto de vista legal, ya que refuerza la presunción de buena fe o de términos ‘arm´s length basis’ de la refinanciación”, asegura Lorrio. “Es muy relevante en el contexto de un concurso debido al juego de presunciones de perjuicio y prueba en contrario que establece nuestra normativa concursal”, añade.

Sobre los problemas que se derivan de la aplicación de la normativa concursal, Lorrio indica que “tradicionalmente, la principal preocupación para los bancos es la acción rescisoria del artículo 71 de la Ley Concursal y el juego de presunciones de perjuicio patrimonial, principalmente en lo relativo a la constitución de nuevas garantías”.

Sin embargo, explica Lorrio, la última reforma de la Ley Concursal “ha pretendido blindar los acuerdos de refinanciación bancaria para que no puedan ser objeto de anulación en caso de posterior concurso, siempre que hayan cumplido determinados requisitos, que son: (i) Objeto de informe favorable por experto independiente nombrado por el Registro Mercantil, (ii) que supongan la ampliación significativa del crédito disponible o a la modificación de sus obligaciones (iii) y que respondan a un plan de viabilidad que permita la continuidad en el corto y medio plazo”.

Y ¿qué requisitos deben cumplir los acuerdos de refinanciación para obtener la homologación judicial? Básicamente, apunta Lorrio, “ser anteriores a la declaración de concurso, estar suscritos por los acreedores cuyos créditos superen determinado porcentaje del pasivo en la fecha de adopción del acuerdo de refinanciación (75%), contar con informe favorable de experto independiente designado por el Registro Mercantil y estar formalizado en instrumento público”.

Sin embargo, la homologación judicial plantea “no pocos problemas y así los está poniendo de relieve la jurisprudencia”, afirma Lorrio. Por ejemplo, explica: “En cuanto al nombramiento por el Registro Mercantil del experto independiente que valide el acuerdo se dan problemas derivados de la demora en su nombramiento o actuación de revisión; problemas sobre la interpretación del concepto de ‘sacrificio desproporcionado’, como límite para oponer el acuerdo de la mayoría homologado por el juez a la minoría del artículo 5 bis de la Ley Concursal; problemas en cuanto al quórum legalmente exigido para la aprobación en caso de grupos de empresas; y, dudas procesales y materiales en cuanto a la desactivación del blindaje de la homologación judicial”.

Por último, ¿qué fórmulas financieras alternativa existen para poder refinanciar? Según Lorrio, “dependerá de las condiciones de la compañía y diferentes tipos de acreedores”. “La Ley Concursal permite acogerse a acuerdos de refinanciación extrajudicial como fórmulas de pre-concurso de acreedores del artículo 5.bis de la Ley Concursal como medio para anticipar los acuerdos necesarios con acreedores para la evitación del concurso”, asegura.Expansión

domingo, 17 de marzo de 2013

Aumentan las coberturas de las SGR: ¿se traducirá en una mayor facilidad de acceso al crédito para las pymes?


Dentro del paquete de medidas que el Gobierno va sacando a cuentagotas de apoyo a las pymes y los autónomos, hemos conocido que el Gobierno va a reforzar la cobertura del riesgo que asumen las Sociedades de Garantía Recíproca con las pymes al proporcionarles las garantías necesarias para facilitar el acceso a la financiación bancaria, sobre todo mediante la presentación de una serie de avales.

En este sentido, durante el día de hoy se ha firmado un acuerdo entre el Ministerio de Industria y la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGR), en virtud del cual se busca impulsar un crecimiento adicional de la actividad de las Sociedades de Garantía Recíproca, lo que se debería traducir en una mayor facilidad concesión de avales a pequeñas empresas y, por ende, una mayor facilidad de acceso al crédito bancario.

Mediante este acuerdo se pretende que el CERSA, sociedad mercantil estatal adscrita al Ministerio de Industria, y cuya actividad se basa en el reafianzamiento de la actividad de las Sociedades de Garantía Recíproca, básicamente a través de la cobertura de los riesgos que las SGR asumen con las entidades bancarias, incremente el número de operaciones que reavalaba, pasando del 50% al 60% de las operaciones realizadas por las Sociedades de Garantía Recíproca, y la cantidad avalada hasta 1 millón de euros.

De hecho, el foco del incremento de esta cobertura se ha realizado en operaciones de internacionalización de las pymes (reavaladas por el CERSA en un 75%) y la financiación del circulante, cubriendo operaciones a partir de 12 meses, cuando hasta ahora simplemente cubría operaciones a partir de 36 meses.

Desde luego, en épocas de crisis como la actual en las que el acceso a la financiación bancaria es prácticamente una quimera, el hecho de que las Sociedades de Garantía Recíproca puedan facilitar esta financiación mediante la presentación de los avales necesarios, reafianzada ahora a través del CERSA, es una gran noticia que esperemos tenga un efecto positivo sobre las pequeñas empresas de este país.Pymes y Autónomos

lunes, 11 de marzo de 2013

Dinero europeo para I+D y emprendedores



En vez de obras públicas, se primará la investigación y la eficiencia energética
La propuesta de la Comisión Europea para el Marco Financiero Plurianual Europeo que actualmente se está negociando con los Estados miembros de la UE prevé la nada desdeñable cifra de 376.000 millones de euros destinados a las políticas de cohesión económica, social y territorial para el periodo 2014-2020, articulándose a través de los denominados tradicionalmente Fondos Estructurales Europeos, y que incluyen al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), Fondo Social Europeo (FSE), Fondo de Cohesión (FC), Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) y Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP).

De esa cifra global se estima que el conjunto de las comunidades autónomas españolas, junto con el Gobierno central, puedan recibir por asignación directa en torno a unos 26.000 millones de euros para esos próximos siete años, es decir, un 7% del total.

Las regiones españolas, como el resto de regiones europeas, quedan ahora clasificadas en tres grandes categorías:

— Regiones “menos desarrolladas”, con un PIB per capita inferior al 75% de la media de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, categoría en la que únicamente se incluye a la Comunidad Autónoma de Extremadura.

— Regiones “en transición”, con un PIB per capita entre el 75% y el 90% de la media europea, y que comprende a las comunidades autónomas de Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha.

— Regiones “más desarrolladas”, con un PIB per capita superior a la media europea, en la que se incluye el resto de comunidades autónomas españolas.

En cualquier caso, la cifra de 26.000 millones de euros para el conjunto de España es una cantidad relevante, y una utilización eficiente e inteligente de esta financiación puede producir unos efectos muy importantes en cuanto a apalancamiento de inversiones privadas, y reactivación económica, que es lo que en definitiva buscan estos fondos europeos.

La novedad radical respecto al anterior periodo de programación de los fondos estructurales se encuentra en el enfoque que adopta el nuevo Fondo FEDER. A partir del año 2014, el FEDER exigirá que en las regiones clasificadas como “más desarrolladas” y las regiones “en transición”, en definitiva, en toda España salvo Extremadura, al menos un 60% de los recursos totales del FEDER a nivel nacional se asignen a potenciar la I+D y la innovación, y la competitividad de las pymes; y otro 20% del FEDER se dedique a proyectos de eficiencia energética y energías renovables. En Extremadura esa misma exigencia se rebajará a un 44% y a un 6%, respectivamente.

Durante décadas, el FEDER se ha caracterizado por concentrar el grueso de su financiación en proyectos de grandes infraestructuras públicas y de transporte, aunque en los últimos años ya se venía apreciando una progresiva evolución de este fondo europeo, con un menor apoyo al “ladrillo, carreteras o puentes” y un mayor respaldo a factores más “intangibles” de crecimiento económico, y en concreto a actividades de I+D e innovación. Sin embargo, nunca hasta ahora había fijado en su normativa reglamentaria unas exigencias y unos objetivos presupuestarios tan explícitos —y de obligado cumplimiento— para el apoyo, con carácter prioritario, a la innovación empresarial.

Va a haber, por tanto, un cambio radical en el enfoque de este fondo europeo, que también lleva implícito un cambio en la gestión de los recursos FEDER por parte de los Gobiernos regionales. De hecho, el nuevo reglamento exige a las autoridades regionales que adopten el concepto de “especialización inteligente” y diseñen nuevas estrategias regionales en materia de I+D+i que deberán poner en práctica con cargo a los nuevos fondos FEDER.

Dicho de forma muy resumida, la especialización regional inteligente en materia de I+D+i consiste en considerar los activos y principales áreas de ventaja competitiva tecnológica y empresarial que dispone una región, en un contexto de mercados completamente globalizados, dejando de mirarse solo al ombligo o al entorno nacional; y apostar por la innovación en aquellos sectores empresariales regionales, existentes y/o emergentes, en los que se pueda realmente competir y sustentar el crecimiento de la región a medio-largo plazo.

En definitiva, se trata de evitar que el FEDER apoye el “café para todos”, y que haya 17 comunidades autónomas pretendiendo ser todas ellas excelentes a escala mundial en las mismas áreas tecnológicas y empresariales, y duplicando esfuerzos a ciegas. Por desgracia, hasta la fecha, se puede mostrar a lo largo de la geografía española unos cuantos ejemplos de duplicidades regionales y apuestas supuestamente estratégicas en materia de I+D+i, hechas sin masa crítica ni especialización suficiente, que sonrojarían a más de uno.

Ante este reto de la especialización regional inteligente en I+D+i, la Administración central dispone de una visión de conjunto y puede desempeñar un papel muy importante de coordinación de esfuerzos entre comunidades autónomas, mediante instrumentos de programación conjunta y de cofinanciación.

Además, el nuevo reglamento de los fondos europeos prevé que las regiones puedan financiar con cargo al FEDER actuaciones realizadas fuera de su ámbito geográfico, siempre que esa financiación fuera de la región no supere el 10% del fondo, lo que abre una nueva posibilidad para que no solo el Estado, sino también las regiones, financien proyectos de I+D+i en colaboración con agentes de otras comunidades autónomas, y accedan así a conocimientos disponibles fuera de la región.

Los porcentajes mínimos que el nuevo FEDER obligará asignar al apoyo prioritario de actividades de I+D+i, traducidos a euros, equivaldrán para el conjunto de España a unos 9.000 millones de euros en los próximos siete años, es decir, unos 1.300 millones al año. Esta cifra es notablemente superior al retorno que finalmente pueda obtener España en todo el 7º Programa Marco Comunitario de I+D, y a diferencia del Programa Marco, no hay que competir con los otros 26 Estados miembros para conseguirla, sino que esos futuros fondos FEDER ya están adjudicados a España.

No creo que sea para nada manido o grandilocuente decir que estamos ante un reto sin precedentes en los últimos 25 años, que es cuando empezó a llegar dinero FEDER a España. Querámoslo o no, el crecimiento económico sostenible y la generación de empleo dependen en muy buena medida de nuestra capacidad y nuestro acierto, el de nuestros agentes empresariales y tecnológicos, y el de nuestros Gobiernos regionales y estatal, en el apoyo a la I+D, y en especial a la innovación empresarial, para generar riqueza.

Europa ya lo ha comprendido y plantea este nuevo FEDER. Aquí, a escala estatal y autonómico, no podemos permitirnos más errores, nos jugamos mucho, demasiado; tomémonoslo en serio.

Por José María Zabala, director general de Zabala Innovation Consulting.
El País

lunes, 4 de marzo de 2013

Linea ICO 2013: hasta diez millones a cada empresa o autónomo amortizables a 20 años



El objetivo de esta línea es facilitar, a los autónomos y empresas españolas, financiación para acometer sus inversiones dentro y fuera del territorio nacional | El importe máximo de ambás financiaciones es de 10 millones de euros por cliente, y con plazos de amortización de hasta 20 años.

Asimismo, esta línea de financiación, prevé la posibilidad de que comunidades de propietarios y particulares puedan financiar con esta línea la rehabilitación o reforma de edificios, elementos comunes y viviendas.
 
Líneas de Financiación ICO 2013

Las líneas de financiación del ICO se tramitan a través de la red de oficinas de las entidades de crédito (bancos y cajas). Dichas entidades son las encargadas de analizar los proyectos, exigir las garantías y cubrir el riesgo de las operaciones.

Línea ICO Empresas y Emprendedores. Tiene una dotación económica de 18.000 millones de euros. El objetivo de esta línea es facilitar, a los autónomos y empresas españolas, financiación para acometer sus inversiones en el territorio nacional y cubrir sus necesidades de liquidez.

Entre las principales novedades de esta línea en el 2013 destaca la mejora de las condiciones de financiación de liquidez de las empresas y la diferenciación del tipo de interés en función del plazo de amortización de la operación. El importe máximo de financiación es de 10 millones de euros por cliente, concedidos mediante préstamo o leasing y con plazos de amortización de hasta 20 años.

Asimismo se contempla la posibilidad de que comunidades de propietarios y particulares puedan financiar con esta línea la rehabilitación o reforma de edificios, elementos comunes y viviendas.

Línea ICO SGR 2013. Dentro de dotación global de la Línea Empresas y Emprendedores se engloba un capítulo dotado con 200 millones de euros para financiar los proyectos que cuenten con el aval de una sociedad de garantía recíproca (SGR). De esta forma el ICO sigue apostando por la figura de la SGR como instrumento financiero básico para aportar las garantías necesarias para la financiación de las empresas. Esta cobertura del riesgo por parte de la SGR será válida tanto para operaciones de inversión como para la solicitud de liquidez por parte de la empresa.

El importe máximo de financiación es de 1 millón de euros por cliente, concedidos mediante préstamo o leasing y con plazos de amortización de hasta 15 años.

Línea ICO Internacional. Tiene una dotación de 4.000 millones de euros. El objetivo de esta línea es facilitar a los autónomos y empresas españolas, financiación para acometer sus inversiones fuera del territorio nacional y cubrir las necesidades de liquidez que ocasionen dichas inversiones. En estos momentos el ICO está apostando fuertemente por el apoyo a la internacionalización y a la exportación, ejes del crecimiento de la economía española en la situación actual.

El importe máximo de financiación es de 10 millones de euros por cliente y con plazos de amortización de hasta 20 años.

Línea ICO Exportadores 2013. Dentro de la dotación global de la Línea de Internacional se engloba un capítulo dotado con 500 millones de euros para potenciar la vocación exportadora. La finalidad de esta línea es la de aportar liquidez a autónomos y empresas españolas, mediante el anticipo del importe de facturas emitidas procedentes de su actividad exportadora a corto plazo. El importe máximo de financiación es de 5 millones de euros por cliente.ICO

viernes, 1 de marzo de 2013

El empresario, gran olvidado de la política para “emprendedores”



El altísimo número de microempresas perjudica las exportaciones y la competitividad de las compañías nacionales. “Emprendedores, pymes, autónomos”. Desde hace años, cada vez que un político español quiere explicar una propuesta de subvenciones a las empresas, de apoyo a la creación de puestos de trabajo o de líneas de crédito al sector privado, recurre a alguno de estos términos.

El último fue Mariano Rajoy, este miércoles, durante la apertura del Debate sobre el estad de la Nación. Todas las medidas que anunció para “el fomento del empleo” se centraron en alguno de estos tres colectivos (o en los tres a la vez).

Mientras tanto, la palabra “empresario” apenas aparece en los discursos de los líderes hispanos, ni siquiera de aquellos que militan en partidos teóricamente más pro-mercado. En el último año, el propio presidente del Gobierno y
su ministro de Hacienda han celebrado en repetidas ocasiones, en esa misma tribuna del Congreso, cómo su Gobierno había conseguido un aumento “histórico” de la recaudación del Impuesto de Sociedades que ha llegado de la subida de la presión fiscal a las grandes compañías.
De esta manera, se ha generalizado la idea de que hay que ayudar a las pequeñas empresas, las que lo pasan mal, están empezando o tienen pérdidas. Y al mismo tiempo, hay que castigar a los grandes conglomerados, que reúnen cientos de trabajadores, tienen importantes beneficios y son reconocidos como líderes en sus sectores.
No parece que esto tenga mucha lógica. En principio, el objetivo de todas las pymes y las microempresas es dejar de serlo. Es decir, si un grupo de inversores monta una pequeña compañía con 5-6 empleados, seguramente estará encantado de ganar cuota de mercado, crecer en facturación y terminar convertido en una empresa de 200 ó 300 empleados. Sin embargo, si lo consiguen, serán penalizados: tener éxito en España se castiga.

El coste en productividad

Es evidente que el tejido empresarial de cualquier país se basa en sus pymes. Podría decirse que son los cimientos sobre los que se construye el resto de su estructura productiva. Pero eso no es motivo para que se deba discriminar a las grandes o no facilitarles las mismas herramientas que a las pequeñas. ¿Por qué bonificar la contratación sólo para las compañías con menos de 50, 100 ó 200 empleados? ¿Por qué no ampliar las ventajas a todas las empresas, sea cual sea su tamaño?
Además, no es sólo una cuestión de filosofía. Diversos estudios demuestran que mantener un porcentaje excesivamente alto de microempresas o dificultar la consolidación de compañías para que adquieran un mayor tamaño es malo para una economía. Según cálculos de Fedea, si España tuviera la misma estructura empresarial que Alemania, podría conseguir un incremento de la productividad del 30%. Sin hacer nada más. Simplemente aprovechándose de los beneficios de un tejido más acorde a las necesidades actuales.

Los datos

En el último índice Fortune 500 que reúne a los 500 mayores grupos del planeta por facturación, España tiene nueve representantes (puesto 12º), frente a los 35 de Francia, 34 de Alemania y los 30 del Reino Unido. Es lógico que un país con menos población y menos PIB per cápita tenga menos presencia que los grandes de la UE, pero la diferencia es excesiva.
La ausencia de gigantes industriales es importante, pero eso está empezando a cambiar. Poco a poco, las multinacionales españolas (Santander, Telefónica, Repsol,…) están creciendo y alcanzando posiciones de privilegio. Lo verdaderamente relevante es que en España falta lo que podríamos denominar como “clase media empresarial”, es decir, compañías de tamaño medio (de 100 a 1.000 empleados, por ejemplo), que están dejando de ser pymes para consolidar una estructura muy eficiente y competitiva.
De acuerdo a los datos de la OCDE recogidos en este detallado estudio de La Caixa, en el año 2007, “operaban en España 3.305 empresas con más de 250 trabajadores –lo que se considera gran empresa–, sobre un total de 2.712.397 empresas”. En Alemania, el mismo periodo, las cifras eran de 8.995 sobre un total de 1.818.909.
De esta manera, “España destaca por ser uno de los países avanzados con un mayor peso de las microempresas o empresas con menos de 10 asalariados, que representan un 93% del total”, versus el 83% en Alemania, que está en la media de la OCDE. En términos de ocupación, las pequeñas y medianas empresas (menos de 250 empleados) copan el 78% del total de empleo en España, mientras que en Alemania solo emplean el 60,4% y en Estados Unidos, el 47,3%. Además, “la distribución de empleo también muestra un claro sesgo hacia la microempresa –con el 38,3% del total, versus el 19% en Alemania o el 11% en Estados Unidos”.


En el primer gráfico, puede verse la comparación en términos de número total de trabajadores por tamaño de empresa entre España y las otras cuatro grandes economías de la UE (hay leves diferencias con las cifras anteriores por la fuente, en este caso Eurostat vía Fedea).
¿Y esto supone algún problema? Pues en cierto sentido sí. Como puede verse en el segundo gráfico (Fuente: Informe sobre productividad del INE), la productividad de las empresas depende en gran medida de su tamaño. Esto tiene lógica. En numerosos sectores, alcanzar una masa crítica ofrece economías de escala, poder de negociación, sinergias, etc. Por eso, según este mismo estudio del INE la productividad por empleado en las empresas de más de 1.000 empleados es de unos 117.000 euros, mientras que en las de 1-3 empleados apenas supera los 31.000 euros. No es porque aquellos sean más listos que los de las micro-compañías. Simplemente es que la acumulación del capital les ayuda a que su trabajo cunda mas.

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Por ejemplo, en términos generales, la productividad española está en la parte media baja de la UE, con unos 58.815 euros por trabajador. Mientras, en Francia llega a los 66.000 euros y en Alemania supera los 70.000 euros. Sin embargo, si dividimos el análisis en función del tamaño de las empresas, las cifras cambian. Como vemos en el siguiente gráfico, las empresas españolas de más de 250 empleados tienen una productividad superior a sus pares alemanas, inglesas o francesas. Y en las de menor tamaño, las diferencias, aunque favorables a nuestros competidores, son mínimas.


Esto quiere decir que los empresarios españoles son igual de competitivos que alemanes o franceses; lo que les falta es tamaño. O expresado de otra manera, si España consiguiera un tejido productivo en el que las empresas de tamaño medio-grande tuvieran mayor presencia, podría aumentar rápidamente la productividad del conjunto de la economía. Como decíamos antes, según explica Fedea en su informe Una agenda de crecimiento para España, “si mantuviera la productividad actual por cada tamaño pero [tuviera] una composición de empresas idéntica a la alemana, tendría una productividad el 30% superior a la actual”.

¿Por qué?

Con todos estos datos encima de la mesa, la pregunta que muchos se hacen es por qué se da en España esta sobre-representación de las microempresas. La intuición puede apuntar a que en los principales sectores de su economía, como el turismo, no son tan necesarias las compañías de tamaño medio-alto. Sin embargo, tal y como se explica en el informe de La Caixa citado anteriormente, “el sesgo hacia la empresa de reducido también en la industria manufacturera, un sector más propenso a una mayor dimensión empresarial”.

 tamaño se observa De esta manera, se abre camino una segunda explicación, la que apunta a la regulación como freno al desarrollo de empresas de mayor tamaño. Como explican los autores de este trabajo, “en ocasiones, algunas políticas específicas destinadas al apoyo de las pymes, como exenciones regulatorias o fiscales o una normativa menos exigente, pueden convertirse en obstáculos para que la dimensión de estas aumente”. Es decir, que cuando un empresario llega a un determinado límite (por ejemplo 45 trabajadores) se lo piensa mucho a la hora de seguir creciendo, puesto que sabe que si lo hace perderá ventajas legales. A la larga, esto es un freno muy relevante en el futuro de su empresa.
Un vistazo rápido a los datos (ver siguiente gráfico) demuestra un inusitado crecimiento de asalariados en empresas de entre 20 y 49 empleados y de 200 a 499 empleados, justo los límites que se suelen utilizar en las normas laborales o fiscales españolas. Un estudio del IE de los profesores Santaló y Marcos, corrobora “una relación negativa entre intensidad regulatoria en el mercado de bienes y servicios y el porcentaje de empresas con más de 200 empleados”.


De hecho, esta circunstancia no es exclusiva de España. Luis Garicano realizó el año pasado junto a dos colegas, un estudio llamado Tamaño de las empresas, distorsiones y productividad: evidencia desde Francia. Y concluyen que “el número de empresas que decide quedarse justo por debajo del umbral de los 50 trabajadores para evitar así la regulación es muy significativo y, por consiguiente, ello tiene importantes consecuencias para la capacidad de crecimiento del tejido productivo galo. De hecho, estiman que el coste generado por esta legislación es equivalente a un aumento de los salarios de entre el 5% y el 10%”.
Es decir, que también en el país vecino, la normativa supuestamente pro-pyme, pro-emprendedor o pro-autónomo acaba penalizando a estos mismos empresarios (que es lo que son) cuando quieren hacer lo que cualquiera en su lugar: aprovechar las ventajas de un negocio cada vez más próspero.Libremercado